Pepino, pimienta y la gente alrededor
La descripción del short enumera una secuencia extraña y concreta: me golpeé la cabeza, fui a un ballet y terminé pidiendo «pepino» en vez de pimienta. Entre esos momentos, dice el texto, mi novia, una barista, un desconocido, un teatro entero y un mozo me recordaron lo mismo. El video no adelanta en la ficha pública cuál es esa moraleja, y no la voy a inventar acá.
Sí puedo invitarte a mirarlo: dura alrededor de dos minutos y medio, y la cadena de cuidados —del golpe al ballet, del ballet al pedido equivocado— se entiende mejor vista que resumida. Esta página existe para que la historia tenga un lugar en el blog, no para sustituir el tono del short.
Si te gustó, te aviso cuando publique la próxima
Me escribo cuando sale una historia nueva sobre la cultura argentina y la vida entre Argentina y Estados Unidos. Sin ruido: solo cuando hay algo para leer.
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