Historia

La independencia no siempre es la mayor fortaleza

Ver en YouTube: Lo que Argentina me enseñó sobre ser fuerte

La descripción del video adelanta el giro: qué pasa cuando un estadounidense descubre que la independencia no siempre es la mayor fortaleza. Después de un tiempo acá —el propio texto habla de dos años cuestionando una cultura que le enseñó que ser fuerte era arreglárselas solo— la pregunta deja de ser teórica.

Es la misma costura que aparece cuando me hackearon el canal y cuando me desmayé en un gimnasio: la gente se acerca. Yo venía de un entrenamiento íntimo, casi orgulloso, de no molestar. Acá molestar un poco, pedir una mano, quedarse a la sobremesa, forma parte de lo que muchos llaman estar bien.

No voy a recetar una moralina. El video, de unos trece minutos, es el lugar donde esa revisión está contada con el tono que me sale. Esta página le da un domicilio permanente y te invita a mirarlo.